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Actualizado: 17 de jul de 2020

Si tienes que lidiar con el estrés diario y sientes que las preocupaciones te impiden disfrutar de tu vida lee estos 21 prácticos consejos que te ayudarán a sentirte mejor, consejos que combinan sabiduría moderna y milenaria. Aquí los tienes:



  1. Acepta la realidad. No te estreses, ni te desgastes queriendo que las cosas sean diferentes de lo que ya son. Ningún pensamiento puede cambiar lo que ya ha sucedido.

  2. Enfócate en tus asuntos. Según Byron Katie, hay 3 tipos de asuntos. Los míos, los tuyos y los de Dios y nos dice “Ocuparme mentalmente de tus asuntos me impide estar presente en los míos. Me separo de mí misma y me pregunto por qué razón mi vida no funciona.” Cuando sientas estrés o soledad, pregúntate ¿en los asuntos de quién estás? Y vuelve a los tuyos.

  3. Reinterpreta lo que vives. “Si te afliges por alguna causa externa, no es ella lo que te importuna, sino el juicio que tú haces de ella. Y borrar este juicio, de ti depende.” Marco Aurelio. Por ello busca lo bueno en todo lo que vives. Si tienes que escoger entre una interpretación negativa o una positiva, ¿por qué escoger la negativa?

  4. Suelta las expectativas. Haz lo mejor que puedes y suelta los resultados ya que no están bajo tu control. Cuando no tienes apego al resultado de las situaciones que vives o de las acciones que realizas entonces eres libre.

  5. Vive el presente. “Soy yo, no los acontecimientos, los que tienen el poder de hacerme feliz o infeliz hoy. Puedo elegir cuál será. El ayer está muerto, el mañana no ha llegado aún. Tengo solo un día, hoy, y seré feliz en él” (Groucho Marx).

  6. Si crees que tienes muchas cosas por hacer. Recuerda que en realidad solo puedes hacer una a la vez, así que concéntrate en la tarea que tienes delante y olvídate de la lista. Repetirte mentalmente todo lo que tienes que hacer no te ayudará a avanzar más y te hará sentir agobiado.

  7. Disfruta de tu propia compañía. Porque es la única compañía con la que siempre contarás.

  8. Deja de buscar la aprobación de los demás. Ya que eso te lleva a vivir en función a las expectativas ajenas, transformándote como un camaleón y aceptando cosas que no deseas, y esto no se siente bien.

  9. Deja de querer controlar la vida y el futuro porque no están bajo tu control. Como bien decía John Lenon “La vida es lo que sucede mientras estamos demasiado ocupados haciendo planes”.

  10. Confía en la vida y en que lo que sucede siempre es lo mejor para ti. “Todo ocurre para mí en lugar de ocurrirme a mí” Byron Katie.

  11. Acepta tus emociones, piérdeles el miedo, siéntelas. Es simplemente energía que recorre tu cuerpo. Cuando sientas una emoción, obsérvala ¿donde la sientes? ¿en el estómago, en la garganta, en el pecho? ¿es fría, caliente? ¿es como un nudo, como una contracción? Cuando le prestas atención y dejas de luchar en contra de ellas verás cómo esa sensación corporal se disipa y te sientes mejor.

  12. Haz hoy algo amable por otra persona sin que nadie lo note. Pruébalo y verás que te hace sentir bien.

  13. Deja de juzgar y criticar a otros. “Si juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla” Madre Teresa de Calcuta. Y amarla te hará sentir mejor…

  14. Perdona, hazlo por ti… “Perdonar es liberar a un prisionero y descubrir que el prisionero eras tú” Lewis B. Smedes.

  15. Acepta la muerte como parte de la vida. La muerte es uno de nuestros grandes temores y vivimos con miedo, queriendo controlarla y evitarla a toda costa y esta preocupación nos impide disfrutar la vida que tenemos ahora. “Recibid la muerte con alegría, como una de las cosas que quiere la naturaleza.” Marco Aurelio.

  16. Se tú mismo. No te compares con los demás. Ni para sobreestimarte porque te separa de la gente ni para subestimarte porque te harás sentir mal. Ninguna persona tiene más valor que otra.

  17. Date las cosas y atenciones que esperas que las otras personas te den a ti. Así, ¡te asegurarás de recibirlas!

  18. Deja de buscar seguridad en lo externo ya que es una fuente segura de estrés. Lo externo cambia constantemente y escapa de nuestro control. Busca tu paz dentro de ti ya que no puedes controlar lo que pasa a tu alrededor pero sí como te sientes al respecto. “La verdadera felicidad es siempre independiente de las condiciones externas.” Epícteto.

  19. Suelta los resentimientos. Creemos que los demás se merecen nuestro malestar y enojo pero, ¿cómo te hace sentir a ti estar molest@ o resentid@? ¿a quién castigas realmente con esto? ¡A ti! Como dice Larry Crane “Es como tomarse un veneno y esperar que la otra persona muera”.

  20. Ama sin condiciones, aunque no seas retribuido. Porque el único amor que puedes sentir es el que está dentro de ti no el que sienten los demás… Así que deja de enfocarte en ser querido y enfócate en simplemente querer.

  21. Aprecia y agradece lo que tienes ahora en lugar de fijarte en lo que “crees” que te falta. “Un hombre sabio es aquel que no se lamenta por las cosas que no tiene, sino que se regocija por las que sí” Epícteto.

Actualizado: 17 de jul de 2020

En mayo de 1954 Roger Banister se convirtió en el primer atleta en correr una milla en 3 minutos, 59.4 segundos, batiendo así un récord que se había intentado romper por más de 100 años. Este acontecimiento atrajo la atención de los medios en todo el mundo. En ese entonces, los científicos y médicos decían que conseguir una hazaña como esa era humanamente imposible, que intentarlo podría hacer que el corazón de una persona explotara, que los huesos se rompieran y que los músculos se rasgaran en el esfuerzo. Esta hazaña de por sí es asombrosa, pero quizás lo más interesante es lo que sucedió después. Solo 46 días después el récord de Bannister fue batido por el australiano John Landy, que corrió la distancia en 3:58,0. En el lapso de 7 meses de batido este récord, otros 37 atletas consiguieron romper también con la barrera de los 4 minutos y en los siguientes 3 años, lo hicieron otros 300.



La pregunta clave es: ¿cómo sucedió esto? Si por 100 años antes, correr una milla en menos de 4 minutos se consideraba algo físicamente imposible ¿cómo fue que apenas Roger Banister logró batir este record, muchos otros lo hicieron también? ¿Es que el cuerpo humano realizó un salto cuántico repentino que hizo que las capacidades del cuerpo humano se expandieran? Está claro que no, que lo que cambió fueron los pensamientos de las personas y lo que antes parecía imposible en sus mentes ahora ya no lo era. Una creencia limitadora, un paradigma se había roto, y entonces el ser humano se vio capaz y logró fácilmente lo que antes parecía imposible.… Con esto quiero mostrarte el poder que tus pensamientos tienen en tu vida, lo mucho que te pueden limitar o te pueden hacer capaz. Tu mundo es un reflejo de lo que piensas y crees. Tus pensamientos te pueden hacer sentir feliz o triste, optimista o pesimista, capaz o incapaz. Algunos pensamientos pueden ser amables, amorosos y optimistas, otros estresantes, limitadores y pesimistas. Y son estos últimos los que nos impiden ser felices, vivir plenamente y alcanzar y crear la vida que deseamos. Muchas veces vivimos en base a pensamientos y creencias que hemos aprendido desde niños, pensamientos limitadores, miedos y paradigmas que hemos dado por sentado, como verdades absolutas y que no hemos cuestionado para comprobar su veracidad y que en la mayoría de los casos son incluso inconscientes. Mientras creamos en ellos, vivimos también en base a ellos. Te invito a que prestes atención a tus pensamientos, a los pensamientos que rondan tu cabeza y veas cómo te llevan a vivir la vida de una manera amable, confiada y optimista o a vivir la vida con miedo y limitaciones. Identifícalos y reemplázalos por pensamientos que te potencien en lugar de frenarte. Los pensamientos y las palabras tienen poder, ponlos a tu favor.

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Sandra Iozzelli es Hipnoterapeuta Clínica Certificada, Terapeuta avanzada de Hipnosis de Transformación Rápida (de Marisa Peer) y Facilitadora Nivel 2 de Hipnosis de Curación Cuántica (de Dolores Cannon). Si quieres saber cómo te puede ayudar a través de la hipnoterapia, puedes escribir a contacto@sandraiozzelli.com o al Whatsapp +51 960419620. Las sesiones se pueden realizar presencialmente en Lima, Perú o vía internet.


Actualizado: 17 de jul de 2020

Según he podido comprobar en el trabajo que realizo, una de las principales causas de los dolores físicos y lo que nos afecta a nivel psicológico, son las emociones y cómo nos enfrentamos a ellas. En este artículo quiero comentar sobre tres formas de lidiar con nuestras emociones: 1) Reprimiéndolas 2) Expresándolas y/o 3) liberándolas. Compartiré mi punto de vista sobre cada una de estas formas y cuál recomiendo. Compartiré también los consejos dados por el yo superior (Subconsciente) de uno de mis pacientes durante una de las sesiones, consejos que son universales sobre cómo expresar las emociones de manera saludable.



  1. REPRIMIR LAS EMOCIONES La opción más dañina y negativa es reprimir nuestras emociones y lamentablemente, la que más utilizamos sobre todo en la etapa de la niñez. Reprimir nuestras emociones significa no querer verlas, no querer sentirlas, no querer aceptarlas, es evadirlas y tratar de distraernos con respecto a lo que sentimos, pero la realidad es que esas emociones no se han ido, siguen ahí, afectándonos con su energía de manera inconsciente. ¿Por qué las reprimimos? Hay muchas razones, pero sobretodo, porque cuando somos pequeños, hay muchas cosas que podemos vivir de las que no tenemos control, que nos generan dolor emocional, no nos enseñan cómo manejar estas emociones, muchas veces nos dicen que no debemos llorar, ni molestarnos, pero tampoco podemos cambiar lo que pasa a nuestro alrededor, y para no enfrentar este dolor, las adormecemos, las enterramos dentro de nosotros, las ignoramos, y muchas veces ponemos nuestra atención en otras cosas, (incluso dolor físico : ver el artículo sobre el Dr. Sarno) para distraernos de nuestros sentimientos y emociones negativas. Pero toda emoción es una energía que queda grabada, reprimida, contenida dentro de nosotros y aunque no la veamos, está allí afectándonos de manera silenciosa e inconsciente. Y conforme más reprimimos nuestras emociones, más acumulamos y nos convertimos en una olla a presión que ya no puede contener tantas emociones contenidas, y cualquier evento, cualquier situación sencilla que enfrentemos, puede desencadenar una reacción sobre dimensionada, es como la gota que rebalsa el vaso (pero sin ser conscientes de que el vaso está lleno ya…) y reaccionamos en respuesta a todo lo acumulado y no a la situación que tenemos delante. Esto puede traer no solo problemas personales y profesionales pero también físicos, porque esa energía que se reprime, ocupa espacio en nuestro cuerpo y en muchos casos crea dolores y dolencias físicas en aquellas partes del cuerpo donde esas emociones se han acumulado. Y este es el trabajo que realizo a diario, ayudar a las personas a, primero identificar aquellas emociones reprimidas que vienen incluso de la niñez y que son las que más influencian y afectan nuestra forma de vivir, de responder a la vida y cómo no sentimos física y emocionalmente. Para una vez identificadas dejarlas ir y liberarnos de esos patrones y emociones que ya no nos sirven.

  2. EXPRESAR LAS EMOCIONES Expresar las emociones es una forma saludable de vivir nuestras emociones, pero también es verdad que debemos encontrar las formas más apropiadas para expresarlas y poder sentirnos cómodos haciéndolo. Sobre todo cuando son emociones negativas como la tristeza, o la rabia, porque estas son emociones que nos puede dar miedo expresar o nos han hecho creer que no está bien expresarlas. Así que aquí comparto los consejos recibidos por el Yo Superior de uno de mis pacientes durante una sesión, que nos brinda vías fáciles y saludables para expresar nuestras emociones. Aquí un extracto de la conversación [S=Sandra / SC=Subconsciente o Yo Superior]: S: ¿Y qué tiene que hacer con sus emociones ahora? porque ella de alguna manera aprendió a vivir sin expresar sus emociones. ¿Qué le aconsejan ahora si siente rabia o algo, cuál es el consejo? SC: Que exprese. S: ¿Qué exprese? Las personas tienen miedo a veces, por ejemplo a expresar la rabia porque se considera una emoción negativa de alguna forma ¿qué tienen para decirle sobre eso? ¿De qué manera se debería expresar la rabia, que sea saludable? SC: Haciendo cosas diferentes. S: ¿Diciendo cosas diferentes? SC: Haciendo. S: ¿Cómo qué por ejemplo? SC: Escribirlas. S: Mmm, escribirlo. Uno no siempre tiene que expresárselo a la persona, ¿verdad? SC: Ajá. S: Es expresárselo a ella misma para dejarlo ir. SC: Ajá. S: Mmmm, escribirlo para sacarlo. ¿Qué otra forma le recomiendan para dejar ir la rabia? SC: Visualizando. S: ¿Visualizando qué? SC: A la persona. S: Mmm, visualizar a la persona, y… SC: Y decirle lo que sientes…. S: Mmm, ajá, excelente… buenísimos consejos, yo los voy a tomar también para mi…. Creo que esos consejos son muy buenos, y sin la necesidad de tener que confrontarse con la gente. ¿Pero está bien que diga las cosas que siente a los demás? ¿que hay algo que no le gusta? SC: Sí. S: Y con respecto a la tristeza, que le recomiendan, porque a ella le dijeron que llorar era de débiles… ¿qué le pueden decir sobre eso? SC: Que se exprese. S: Que se exprese… ¿Está bien llorar? SC: Sí. S: ¿Y hay alguna manera de expresar la tristeza que no sea necesariamente llorar o es la mejor manera de expresar la tristeza, ponerse a llorar? ¿Cuál sería el consejo? SC: Que no se reprima. S: Que no se reprima. Está bien llorar, ¿verdad? SC: Sí. …. Pueden ver en esta conversación que expresar las emociones no significa necesariamente tener que ir y discutir con alguien o ponerse a llorar cada vez que uno siente la tristeza. Expresar las emociones puede ser a solas, y esto lo recomiendo cuando hay mucha carga emocional o cuando por las circunstancias no sea apropiado expresar las emociones en ese momento delante de otros. Incluso, a veces podemos sentir rabia o tristeza con respecto a alguien que ya no está o ha fallecido y no por eso debemos dejar de expresarla y liberarnos de ella. En casos como esos, recomiendo mucho seguir el consejo del yo superior que he compartido. Si hay algo que te genera mucha rabia o mucha tristeza, y sobre todo antes de tener que conversar con esa persona, puedes en la privacidad de tu habitación, escribir lo que te da cólera o tristeza, o imaginar que esa persona que te genera cólera o tristeza está delante tuyo, y decirle lo que piensas y sientes hasta que la carga emocional haya bajado o se haya ido. Al hacer esto notarás que tienes una mayor claridad para ver las cosas con otros ojos, y al haber liberado todas estas emociones, podrás hablar desde otro punto con esa persona, cuando y si se da el caso. Esto ayudará a que te sientas bien y a poder conseguir una mejor comunicación con las otras personas.

  3. LIBERAR LAS EMOCIONES Esta opción es la menos conocida, pero la que más recomiendo. Y esto implica sentir la emoción, aceptarla, para dejarla ir. ¿Y cómo puedes hacerlo?. Cuando sientas tristeza o rabia por ejemplo, en lugar de dejarte llevar por la emoción, siéntela en tu cuerpo. Esto es muy importante, que notes cómo se siente en tu cuerpo la tristeza o la rabia. Es muy probable que la sientas en alguna parte específico de tu cuerpo, los lugares más habituales son el estómago, el pecho, la garganta, quiero que sientas la energía de esa emoción y nota si es fría o caliente, si es como una opresión, un nudo, un cosquilleo, escalofríos, si la imaginas de un color, simplemente percíbelo. Solo dándote permiso para sentirla físicamente, ya estás aceptando la emoción y quitándole peso a la emoción. Acepta que está allí, incluso dale la bienvenida a lo que sientes, y una vez que la has notado, déjala ir. ¿Cómo dejarla ir? puedes imaginar diferentes formas: que abres una ventana allí donde sientes la energía y le das la orden a la energía que sientes para que salga, siente cómo sale de tu cuerpo, visualízala saliendo, como te sea más cómodo. Tú estás en control de tus emociones en ese momento y tu cuerpo hace lo que tú le dices que haga. Dale la orden mental a esa energía reprimida para que salga, o imagina una nube gris que sale de tu cuerpo, de esas partes de tu cuerpo donde sientes la emoción, sea lo que sea no le des vueltas, esto durará solo unos segundos o minutos. Así que solo siéntela en tu cuerpo, siente visualiza o imagina cómo sale, dale la orden mental de que salga y déjala ir. Conforme lo haces, siente cómo te vas “vaciando” de toda esa carga emocional y quedándote libre. No te sorprendas de que veas las cosas con otros ojos después de hacerlo. Si algo he descubierto en mis sesiones, que me sorprende cada día y que va en contra de lo que creía es, cómo cuando dejamos ir las emociones negativas, nuestro pensamiento y hasta recuerdos cambian como consecuencia. Según diversas teorías, la base de nuestras emociones son nuestros pensamientos, y cambiando la interpretación de las cosas y lo que pensamos, podemos cambiar nuestras emociones. Pero he descubierto que más potente que eso, es dejar ir las emociones negativas vinculadas con un suceso en nuestra vida, cuando dejamos ir esta emociones… incluso el recuerdo se transforma. He visto en mis sesiones, como un recuerdo que era sombrío y doloroso, después de dejar ir las emociones negativas, se llena de color, o cómo el desenlace cambia en nuestra mente, cómo las personas que se peleaban en nuestra mente, de pronto se tratan con cariño, cómo el recuerdo se aleja y ya no tiene el poder de afectarnos, incluso, ya casi no consiguen recordarlo, cómo después de dejar ir las emociones negativas, llega una madurez repentina y una sabiduría y comprensión que no teníamos. Todo eso es capaz de lograrse cuando las emociones negativas se liberan… Así que te invito a que lo pruebes, y lo incorpores a tu vida. Te invito a que uses el Audio Hipnosis de Regalo para dejar ir las emociones negativas (que encuentras en mi web) para que lo hagas y tengas una guía de cómo puedes hacerlo por tu cuenta. Estoy segura de que te será de gran ayuda.


Sandra Iozzelli es Hipnoterapeuta Clínica Certificada, Terapeuta avanzada de Hipnosis de Transformación Rápida (de Marisa Peer) y Facilitadora Nivel 2 de Hipnosis de Curación Cuántica (de Dolores Cannon). Si quieres saber cómo te puede ayudar a través de la hipnoterapia, puedes escribir a contacto@sandraiozzelli.com o al Whatsapp +51 960419620. Las sesiones se pueden realizar presencialmente en Lima, Perú o vía internet.